Situada en el extremo norte de la Comunidad Valenciana y a sólo 60 kilómetros de la costa, Morella aparece en los ojos del visitante envuelta del encanto que le transmiten la posición estratégica, que llena el paisaje, y las murallas centenarias coronadas por el robusto castillo a más de mil metros de altura. Sus dieciséis torres, seis portales y casi dos quilómetros de muralla configuran una silueta única, coronada por el imponente castillo.
Declarada Conjunto Histórico-Artístico, con un excelente trabajo de rehabilitación municipal que ha sido reconocido por las ciudades Patrimonio de la Humanidad con el premio Patrimonio y que posee la declaración de la UNESCO en el abrigo rupestre de Morella la Vella, esta ciudad te seducirá también por su tradición, monumentos, gastronomía, folklore y su entorno.
Morella tiene en su interior una autentica joya arquitectonica, la Basílica Arciprestal de Santa María La Mayor, edificio gótico de los siglos XIII y XIV, en su interior el altar mayor de estilo barroco, un mágnifico órgano de Francesc Turull en pleno funcionamiento y el único coro circular existente en España, también de estilo gótico, que se encuentra sobre-elevado en el centro de la nave principal al cual se accede por una escalera de caracol de increible belleza.
En los alrededores de Morella encontramos un acueducto muy bien conservado, tierras de cultivo en bancales que trepan por las montañas, algunos de ellos ocupados por olivos centenarios de impresionantes troncos. Este tipo de olivar es muy abundante en la Nacional 232 que une Morella con Vinarós, concretamente en la vertiente Este del puerto, en su orientación hacia la costa.
Pero lo más curioso de este pueblo es una tradición festiva que celebran cada seis años: El Sexenio o El Sexenni (en valenciano). Era el 14 de febrero de 1673 cuando las autoridades civiles de la Villa, a
petición del pueblo morellano, juraron un Voto a la Virgen de Vallivana en señal de agradecimiento
tras librarse de una terrible plaga de peste en 1672. El voto consistía en el
compromiso de celebrar un solemne Novenario de seis en seis años en honor de la
Virgen. Desde ese año este juramento se ha cumplido, interrumpido solo en
tiempos de guerras, y se seguirá cumpliendo el 2018, 2024, el 2030...
La fiesta se celebra durante la segunda quincena de
agosto, precedido de un año de preparativos para elaborar los adornos de las
calles de Morella. Este trabajo de artesanía popular consiste en confeccionar
grandes diseños ornamentales que presiden el recorrido de las procesiones
sexenales. Durante un año los vecinos y vecinas morellanas realizan estos
tapices a base de finísimo papel rizado. Una vez
instalados, Morella se convierte en un museo por la belleza y delicadeza de
estos adornos.
Un año antes de las fiestas del Sexenio, Morella celebra El Anuncio o L'Anunci (en valenciano) de
estas fiestas que se viven de seis en seis años. Tiene lugar el cuarto domingo
del mes de agosto, el próximo será en el 2017 (el 2018 es el año del 54
Sexenio). L'Anunci asoma en la vida morellana con la presencia de Ninots en distintas calles de la
ciudad, durante los tres primeros domingo de agosto. Estos muñecos,
confeccionados artesanalmente por los vecinos, escenifican con gracia y humor
aspectos cotidianos de la vida morellana. Además, en el Carrer La Font se
instalan Els Volantins, tres
muñecos que penden de un enorme tronco que atraviesa la calle, colgando de
balcones. Estos volantins bailan al son de la música y las procesiones.
L'Anunci estalla en la ciudad de Morella como la gran llamada que es de las
fiestas sexenales. La población morellana se vuelca en esta cita que consiste en
el desfile de numerosas carrozas, diseñadas y adornadas con papel rizado. Este
desfile cuenta con una batalla entusiasta y colorista de confeti.
















